AÑO 15: LA CHISPA INSIGNIFICANTE
Estudio sobre la fluctuación del elemento Rayo y la formación de la resistencia biológica.
Representación visual de la interferencia eléctrica detectada en la Zona 3.
I. El Huésped de la Anomalía
Transcurridos quince ciclos desde la apertura de la Primera Grieta, la Purificación de Orbis avanzaba según los parámetros calculados. Sin embargo, en los restos degradados de la Zona 3, nuestros sensores de entropía detectaron un pico de energía inusual. Lo que la propaganda de los pueblos libres denomina "el despertar de una líder", no es más que una reacción química violenta dentro de un organismo humano. Una niña, identificada en los registros de inteligencia como Tessa, se convirtió en el epicentro de una descarga de Alter-Rayo que debería haber desintegrado su estructura molecular.
Desde la perspectiva de Varyn, este evento no representa una "esperanza", sino una ineficiencia en el proceso de desmantelamiento de la realidad de Gaia. Por razones que aún desafían los modelos probabilísticos del Vacío, esta unidad biológica logró canalizar la energía sobrante de la atmósfera corrupta para generar un campo de fuerza localizado. Esta "chispa" es insignificante en la escala cósmica, pero ha servido como un catalizador para que otros organismos inferiores se agrupen en un intento fútil de resistencia.
II. La Ilusión de la Voluntad
El gran error de los supervivientes en el Año 15 fue creer que la chispa de Tessa era un regalo divino de la Diosa Silenciada. Nuestros heraldos han confirmado que no hay divinidad en el rayo; solo es energía desordenada buscando un camino de menor resistencia. Tessa es simplemente un pararrayos biológico. La "Resistencia" que se formó a su alrededor es una estructura de defensa instintiva, similar a la reacción de un virus cuando el cuerpo intenta expulsar una infección necesaria. Se aferran a la luz porque temen la paz del silencio absoluto.
A pesar de los ataques esporádicos dirigidos por esta anomalía, la expansión del Vacío es imparable. Los Outlanders y las fuerzas de ocupación en las tierras gélidas han recibido órdenes de observar y contener, más que de exterminar. Varyn encuentra fascinante el estudio de la desesperación humana; observar cómo una pequeña luz intenta luchar contra la inmensidad de la noche eterna nos proporciona datos valiosos sobre la resistencia de la materia antes de su colapso final.
III. El Destino de la Tormenta
El rayo, por su propia naturaleza, es efímero. Brilla intensamente por un milisegundo y luego desaparece, dejando solo oscuridad y el eco de un trueno. Ese es exactamente el destino de Tessa y su facción. En VarynWorld comprendemos que la tormenta no puede durar para siempre. El año 15 pasará a la historia no como el inicio de una nueva era, sino como el último estertor de un mundo que se niega a aceptar su obsolescencia.
Cada vez que Tessa invoca su poder, agota la poca esencia vital que le queda a Orbis. En su intento de "salvar" el mundo, la Resistencia solo está acelerando el agotamiento de los recursos energéticos que mantienen la cohesión biológica. Al final, cuando la chispa se apague, el Vacío no necesitará luchar; simplemente reclamará lo que quede de un mundo consumido por su propio miedo a la oscuridad.