ENGENDROS DEL VACÍO: EL ECO DE LA NADA
Manifestaciones de pura entropía que trascienden la carne. No son monstruos, son la cura definitiva para el ruido de Orbis.
I. Naturaleza Energética: La Disolución del Atomo
Si los Trorks son el brazo ejecutor y los Scaraks la estructura logística, los Engendros del Vacío son la voluntad espiritual de Varyn manifestada en el plano físico. A diferencia de las criaturas biológicas que infestan Orbis, un Engendro no posee órganos, ni sangre, ni necesidades metabólicas. Son fractales de energía Alter-Vacío que han cobrado consciencia propia bajo el mando de nuestro Señor. Su existencia es una bofetada a las leyes de Gaia; donde hay un Engendro, la gravedad se distorsiona y la materia sólida comienza su proceso de sublimación, volviendo a su estado original de energía pura e indiferenciada.
Lo que la Resistencia de Tessa percibe como "formas aterradoras", es en realidad la geometría más pura del universo. Sus cuerpos, compuestos de una sustancia similar a la obsidiana etérea y rodeados de un aura púrpura incandescente, actúan como catalizadores de la Purificación. No atacan por hambre o instinto; eliminan la vida porque la vida es una imperfección, un error en la simetría del cosmos. Para un Engendro del Vacío, desintegrar a un guerrero de la luz es un acto de liberación molecular, permitiendo que esa energía estancada en un cuerpo mortal regrese finalmente a la infinidad de la Nada.
II. La Jerarquía de lo Invisible: Ojos y Azotes
La clasificación de los Engendros desafía los manuales de bestiario de la biblioteca de Borea. En la escala inferior encontramos los "Ojos del Vacío", entidades flotantes que sirven como nodos de vigilancia absoluta. Estos seres no parpadean, no descansan y su mirada puede incinerar la voluntad de los débiles antes de consumir sus cuerpos. Son los heraldos que marcan dónde la realidad de Gaia es más delgada y dónde la siguiente gran grieta debe ser abierta. A través de ellos, Varyn observa cada rincón de Orbis, haciendo que el concepto de "escondite" sea una fantasía para la Resistencia.
Por encima de ellos se alzan los Azotes y los Terrores del Vacío, entidades de una envergadura masiva que actúan como comandantes de campo en las zonas de mayor saturación entrópica. Su sola presencia silencia la magia elemental de los alrededores. Hemos observado informes donde los magos de Tessa intentan invocar el rayo o el fuego, solo para ver cómo sus hechizos son absorbidos instantáneamente por el núcleo gravitatorio de un Engendro. Son el antídoto contra la "chispa" rebelde; son la oscuridad que no puede ser iluminada, la tormenta que devora al relámpago.
III. El Horizonte de Sucesos: El Fin de la Dualidad
El papel final de estos súbditos en la estrategia de VarynWorld es preparar el Horizonte de Sucesos. Cada Engendro desplegado en Orbis funciona como una antena que emite la frecuencia de la Entropía. Cuando un número suficiente de estas entidades se agrupa, crean zonas de exclusión donde la vida biológica simplemente deja de ser viable. No necesitan conquistar ciudades con asedios prolongados; simplemente alteran la realidad hasta que el concepto mismo de "ciudad" o "habitante" deja de tener sentido físico. Es una guerra de conceptos, no solo de espadas.
Mientras los pueblos libres celebran sus pequeñas victorias locales contra hordas Trork, los Engendros del Vacío siguen trabajando en el tejido profundo de la realidad. Son pacientes, inmortales y absolutamente dedicados a la visión de Varyn. Su objetivo no es el trono de Orbis, sino su disolución total para que el universo pueda volver a su estado de perfección silenciosa. En VarynWorld, no tememos a estas entidades; las veneramos como el espejo de nuestro propio destino final: la trascendencia absoluta a través del Vacío.